Mostrando las entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Cristo. Mostrar todas las entradas

¿Qué debo responder a un protestante que me dice que debo aceptar a Cristo como mi único Señor y Salvador personal?


Este es un tema importante y que merece ser tratado con cariño y claridad. Como católicos, es fundamental entender lo que implica aceptar a Cristo como nuestro único Señor y Salvador personal, y cómo se relaciona con nuestra fe.

Primero que todo, es esencial recordarle a nuestros hermanos separados que los católicos somos cristianos porque aceptamos la verdad de fe que Cristo murió por nuestros pecados (y debemos recordarlo de igual modo nosotros, pues solemos decir "tengo un amigo que es cristiano", como si nosotros no lo fuéramos también). Lo primero que te sugeriría responderle al hermano protestante, con mucha caridad, paz y respeto sería esto: "Cristo es el centro de nuestra fe, y claro que los católicos lo aceptamos como nuestro único Señor y Salvador personal. Esta afirmación está arraigada en el corazón de nuestra fe católica. Al rezar el Credo, declaramos nuestra creencia en Jesucristo como nuestro Señor y Salvador: "Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos".

Ahora, ¿qué significa aceptar a Cristo como nuestro único Señor y Salvador personal? Para entenderlo mejor, es útil examinar algunas palabras de la Sagrada Escritura. En la carta a los Romanos, San Pablo nos enseña: "Porque si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo" (Romanos 10,9). Aquí, San Pablo nos muestra que la confesión de Jesús como Señor y la creencia en su resurrección son fundamentales para nuestra salvación.

Sin embargo, es importante notar que aceptar a Cristo como nuestro único Señor y Salvador personal va más allá de una simple declaración verbal. Implica un compromiso profundo con él, un seguimiento de sus enseñanzas y una entrega total de nuestra vida a su servicio. Como nos recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica: "La fe en Jesucristo comporta, además, el cumplimiento de sus mandamientos. En la fe, el cristiano realiza el compromiso de seguir a Jesucristo y de imitarlo en su vida" (Catecismo, 1814).

En este sentido, como católicos, no solo reconocemos a Cristo como nuestro Señor y Salvador, sino que también nos esforzamos por vivir de acuerdo con sus enseñanzas y ejemplos. Buscamos seguir sus mandamientos y ser testigos de su amor y misericordia en el mundo.

Ahora bien, cuando un hermano protestante nos exhorta a aceptar a Cristo como nuestro único Señor y Salvador personal, es importante recordarle que compartimos la misma fe en Cristo como cristianos que ambos somos. Nuestro desacuerdo no está en la esencia de nuestra fe en él, sino en ciertas interpretaciones y énfasis doctrinales.

Es comprensible que haya diferencias entre las tradiciones cristianas, pero es fundamental recordar que, en última instancia, todos buscamos seguir a Cristo y vivir según su voluntad. Como nos enseña el Concilio Vaticano II: "Todos los fieles de Cristo, de cualquier estado o régimen de vida, son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad" (Lumen Gentium, 40).

Por lo tanto, cuando nos encontramos con la exhortación de nuestros hermanos protestantes a aceptar a Cristo como nuestro único Señor y Salvador personal, podemos responder con humildad y gratitud lo que te sugerí párrafos atrás, reconociendo nuestra fe común en Jesús y nuestro compromiso compartido de seguir sus enseñanzas y ejemplos. No se trata de pelear, sino de aclararle que como católicos de hecho ya reconocemos a Jesús como nuestro Señor y Salvador y confirmamos esa fe cada que recitamos el Credo en la Misa.

Es importante recordar que el diálogo y el respeto mutuo son fundamentales en nuestras interacciones con nuestros hermanos cristianos de otras tradiciones. Como nos enseña el Papa Francisco: "El diálogo nos permite ponernos a la escucha del otro, comprender su punto de vista y su posición, y expresar la nuestra con claridad y respeto" (Evangelii Gaudium, 250).

Que el Señor nos guíe y fortalezca en nuestro camino de fe, y que podamos ser testigos de su amor y misericordia en el mundo. ¡Dios te bendiga abundantemente!

Autor: Padre Ignacio Andrade.

Una mujer irrumpe en una misa y lanza un machete contra el Cristo del altar mayor


Eran las 16:30 horas cuando, en plena misa en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Eljas, en Cáceres, tal como informa El Periódico de Extremadura, una mujer de unos 50 años entraba y, sin mediar palabra, sacaba del abrigo un machete de grandes dimensiones y lo lanzaba contra el altar mayor.

Según ha relatado a los medios el párroco, Joaquín Martínez, se ha clavado en el Cristo de Bronce. “Nada más lanzarle la machetada a la talla, la señora ha salido a la calle”, ha explicado el sacerdote. Los hechos, ha celebrado, no han causado daños personales, aunque sí un gran revuelo entre los presentes.

“Me quedé de piedra”

"Supe calmar a la gente y supe controlarme porque estaba en la Casa de Dios", asegura el párroco, quien ha seguido oficiando la misa. A su término, todos salieron del templo y comprobaron que la autora de los hechos quería volver a entrar. En ese momento, el sacerdote ha llamado a la Guardia Civil, que se hecho cargo de las diligencias.

“Me quedé de piedra”, ha asegurado. “Cuando la vi entrar pensé que iba a ponerle una flor al Cristo, pero no, sacó el cuchillo y lo lanzó en dirección a la mesa del altar. Yo lo flipé”.

¡ESCÁNDALO! Sacerdote dice: "Cristo es lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer"

 


«Una vez que perteneces a Cristotú también perteneces a todos los demás que le pertenecen a Cristo', dijo el Padre Rick Walsh.

El 28 de junio de 2020, el sacerdote paulista Rick Walsh ofreció “una reflexión” titulada “Todos nos pertenecemos unos a otros” en la parroquia Católica 'San Pablo el Apóstol' en la ciudad de Nueva York; La parroquia es la casa madre de la orden paulista. El 25 de junio de 2020, Walsh también fue el "celebrante" de la 'Misa del Orgullo' de la parroquia patrocinada por el ministerio LGBT paulista "Out at St. Paul" (OSP). Durante su "reflexión" el Padre Walsh dijo:
"¿No son conscientes? Cristo es una mujer... Cristo es negro
En Cristo, yo también soy negro.
Una vez que perteneces a Cristo, perteneces a todos los demás que también le pertenecen a Cristo.
Algunos dicen que aquellos de nosotros que somos miembros LGBTQ no pertenecemos al cuerpo de Cristo; negando totalmente nuestro bautismo.
¿No son conscientes de que nosotros, que somos LGBTQ, también estamos viviendo ahora en Cristo?
Que somos Cristo
Cristo es lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer.
En Cristo, soy lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer.
Una vez que perteneces a Cristo, perteneces a todos los demás que también le pertenecen a Cristo."
El sacerdote jesuita Donal Godfrey una vez escribió algo extrañamente similar:

"Si Dios debe volverse asiático o africano, entonces Dios también es, en cierto sentido, extranjero... ¿Es menos apropiado que los homosexuales imaginen a Jesús como homosexual que para los cristianos africanos imaginarlo como negro, los cristianos asiáticos como asiático?"

El meme "queer-Christ" se ha convertido en una piedra angular de los llamados ministerios LGBT católicos.

OSP es un "ministerio" que  tiene una larga historia de prácticas pastorales a favor de los homosexuales y declaraciones públicas en apoyo del matrimonio entre personas del mismo sexo. El 15 de mayo de 2018, este Ministerio organizó un evento en el bar deportivo gay Boxers in Hell’s Kitchen. Sin embargo, esta no fue la primera vez que Out at St. Paul celebra reuniones en bares gay. El 22 de marzo de 2017, Out at St. Paul organizó un "Spring Social" en el bar gay Bottoms Up de Hell’s Kitchen. Por otra parte, el 31 de enero de 2018, organizaron su "Winter Social" en el bar gay Rise en Hell’s Kitchen. 

¿Por qué dicen los protestantes que los católicos volvemos a sacrificar a Cristo en cada Misa?


Me alegra mucho poder responder a tu pregunta y aclarar cualquier confusión que pueda existir. Antes de comenzar, quiero recordarte que mi objetivo es ser un sacerdote ameno y divertido, así que no te asustes si uso un tono más relajado.

La idea de que los católicos "vuelven a sacrificar a Cristo en cada Misa" es un malentendido común entre algunos protestantes. Permíteme explicarte por qué esto no es cierto y cómo la Iglesia Católica entiende el sacrificio de la Misa.

En primer lugar, es importante destacar que la Misa no es un nuevo sacrificio de Cristo. La Iglesia Católica enseña que el sacrificio de Cristo en la cruz fue único e irrepetible, y que su obra redentora se completó plenamente en ese momento. La carta a los Hebreos nos dice claramente: "Cristo se ofreció una vez para siempre para quitar los pecados de muchos" (Hebreos 9,28).

Entonces, ¿qué sucede en la Misa? La Misa es una celebración litúrgica en la cual recordamos y participamos en el sacrificio de Cristo en la cruz. Es un memorial sagrado y vivo de su muerte y resurrección. Jesús mismo instituyó la Eucaristía durante la Última Cena, diciendo: "Hagan esto en memoria de mí" (San Lucas 22,19).

La Iglesia Católica cree que, en la Misa, el pan y el vino se convierten verdaderamente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Esto se conoce como el misterio de la transubstanciación. No es un nuevo sacrificio, sino una presencia sacramental real y sustancial de Cristo. Como dice el Catecismo de la Iglesia Católica: "La Eucaristía es el memorial de la Pascua de Cristo, la actualización y la ofrenda sacramental de su único sacrificio" (Catecismo, 1362).

Al participar en la Misa, no estamos repitiendo o rehaciendo el sacrificio de Cristo, sino que nos unimos a él y lo hacemos presente nuevamente en nuestras vidas. Es como si estuviéramos en el Calvario, junto a la Virgen María y los discípulos, presenciando su sacrificio redentor. Es una forma de estar en comunión con Cristo y recibir su gracia.

Es importante destacar que la Misa no es solo un momento de adoración individual, sino una celebración comunitaria. Nos reunimos como Iglesia para rendir culto a Dios y recibir los dones que Él nos ofrece. En la Misa, también ofrecemos nuestras propias vidas como un sacrificio vivo y nos unimos a Cristo en su ofrenda al Padre.

Ahora, volviendo a tu pregunta original sobre por qué algunos protestantes acusan a los católicos de "volver a sacrificar a Cristo en cada Misa", es importante comprender que esta acusación se basa en una interpretación errónea de la teología católica.

La Iglesia Católica enseña que el sacrificio de Cristo en la cruz es suficiente y no necesita ser repetido. Sin embargo, la Misa nos permite participar en ese sacrificio y recibir los frutos de la redención de Cristo. Como dice San Ignacio de Antioquía, uno de los primeros padres de la Iglesia: "La Eucaristía es el alimento con el que nos nutrimos para participar en la vida eterna" (Carta a los Efesios, 20).

Espero que esta explicación haya aclarado tus dudas sobre la enseñanza católica acerca de la Misa y el sacrificio de Cristo. Recuerda que la Iglesia Católica se basa en la Sagrada Escritura, el Catecismo y la tradición apostólica para transmitir la fe. Si tienes más preguntas, no dudes en hacerlas. Estoy aquí para ayudarte y acompañarte en tu camino de fe.

Que Dios te bendiga abundantemente y te llene de su amor y gracia. ¡Hasta la próxima!

Autor: Padre Ignacio Andrade.

San Lucas 7, 44-50 refuta la doctrina protestante de la "sola fe"


La obras que no pueden salvarnos son las de la ley mosáica, pero las obras del amor (la ley bajo Cristo), son el aval de nuestra fe, sin éstas, es imposible salvarse. El protestante "solofidelista" dirá "no hacemos obras para salvarnos, sino que hacemos obras porque ya somos salvos", los versículos de Lucas 7, 44-50 demuestran que no es exactamente así, la mujer pecadora no fue salva y luego comenzó a hacer buenas obras, hizo buenas obras, y por éstas Jesús le salvó ("sus numerosos pecados, le han sido perdonados PORQUE HA DEMOSTRADO MUCHO AMOR"), el amor con el que ella se comportó no fue la consecuencia de la salvación, sino la causa. Con sus obras ella demostró que tenía fe en aquel hombre a quien besaba y ungía los pies. Esto tampoco debe ser explicado como "fe + obras", pues no son dos cosas aisladas que luego se unen, son más bien un mismo proceso: "creo y vivo conforme a lo que creo" y así hasta alcanzar la meta. La fe que salva es "la fe que obra".



La única fe que salva es la que se demuestra por las obras (las del amor, no las de la ley)

En San Lucas 7, 50, Jesús dice a la pecadora «Tu fe te ha salvado. Vete en paz», ¿esta podría ser una prueba de la «sola fe»? Veamos, ¿la pecadora en algún momento le dijo a Jesús que tenía fe en Él, hizo una profesión pública de fe para «recibirlo en su corazón» como Señor y Salvador y sentirse justificada? ¡NO! La mujer no dijo absolutamente nada¿Cómo hizo válida pues Jesús la fe de esta mujer? Por las OBRAS que ella hizo, como vemos versículos antes, donde Jesús explica que aquella mujer le lavó los pies con sus lágrimas, lo secó con sus cabellos, los besó y ungió con perfume, por eso el Señor declara en el versículo 47:


«Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor»

Sin las obras del amor, ninguna «oración de la salvación», podrá salvarte.


Imagen para compartir en redes:


La Virgen María: La primer cristiana de todos los tiempos.


Antes de la Virgen María, nunca hubo ningún otro ser humano en la tierra que creyera en Jesús como Cristo, el Mesías, y lo aceptara con fe como el verdadero Hijo de Dios. Por eso, sin temor a equivocación alguna, afirmamos con alegría que es ella, María, la Madre del Señor, quien por gracia del Padre obtuvo el honor de haber sido la primer persona cristiana de todos los tiempos.

La Virgen María fue no solo la primera en aceptar a Jesucristo, sino además, bien podemos, basados en las Sagradas Escrituras, considerarla como la primera evangelista, la primer criatura que, a través del Espíritu Santo, anunció la buena nueva de la llegada del Salvador.

Si bien alguien podría intentar objetar que ya los profetas del Antiguo Testamento anunciaban al Mesías, y que por tanto se puede inferir que creyeron en Jesús, estrictamente hablando esto sería incorrecto, pues ellos creían en la futura llegada de "un mesías", pero no sabían a ciencia cierta quien sería exactamente este mesías; sabían de él algunos detalles, como que nacería de una virgen, que vendría del linaje de David, etc., mas fue María la que por primera vez creyó en el mesías concreto, real, verdadero, al no dudar de lo que le estaba sucediendo, al no desconfiar del ángel ni de sus palabras, al serle anunciado que concebiría en su seno a un niño y que ese niño, justa, exacta y concretamente ese niño, era el Hijo del Altísimo, el Salvador tan esperado.

María se convierte en la primer creyente en Cristo Jesús cuando luego de escuchar, no ya una lejana profecía, sino el anuncio oficial de que el Hijo de Dios estaba a punto de encarnarse y llegar al mundo a través de ella (ver Lucas 1, 28-37), sin ninguna vacilación cree, acepta y se entrega con gusto al papel central que le fue divinamente asignado en el Plan Redentor de Dios, afirmando: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» (Lucas 1, 38)

Pero como afirmamos anteriormente, María no solo cree que va a concebir por obra del Espíritu Santo a un niño que llamará Jesús y que éste es realmente el Hijo de Dios, La Santa Virgen María además es la primer persona a través de la cual es anunciado Jesucristo a otros seres humanos, con décadas de antelación, incluso, al comienzo del magisterio público de Nuestro Señor y del trabajo evangelizador de los apóstoles. Jesús es anunciado a través de María a su prima Isabel, quien al apenas escuchar la voz de la Virgen en su casa, es llena del Espíritu Santo y exclama: 
«Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» (Lucas 1, 42-45)
Esto nos demuestra y nos enseña que la Santa Virgen María, "la madre del Señor" como la llama Isabel inspirada por el Espiritu Santo, es dentro del cuerpo teológico-doctrinal y espiritual del cristianismo mucho más que un simple "vaso usado", como con cierto desprecio la llaman algunos grupos protestantes. Más que un simple "vaso usado", María es el verdadero y santísimo Tabernáculo humano en que se encarnó y residió el Verbo de Dios, de ahí que la Iglesia desde tiempos muy remotos haya visto en la tipología bíblica al Arca de la Alianza del Antiguo Testamento como un tipo o prefigura de María.

María, la Nueva Eva, Madre de la Iglesia.

Pero otra prefigura tipológica de María que encontramos en la Biblia, es a Eva, de donde le viene a la madre de nuestro Señor el título de "la Nueva Eva", pues ya las primeras generaciones de cristianos, encontraban este tipo y antitipo en la Escritura, como lo vemos en San Justino Martir, el primer gran apologista de la Iglesia primitiva, a quien encontramos en el selecto grupo de los llamados Santos Padres de la Iglesia, y quien alrededor del año 150 escribe
«La virgen Eva, concibiendo la palabra salida de la serpiente, dio a luz a la desobediencia y la muerte. Y la virgen María, al darle el ángel Gabriel la buena nueva, respondió: ‘Hágase en mi según tu palabra’. Por tanto, lo que Eva destruyó por su desobediencia, lo restaura la Nueva Eva por su obediencia.» (San Justino Martir; Diálogo con Trifón).
En ese mismo siglo II tenemos a otros de los grandes Padres de la Iglesia, San Ireneo de Lyon, que nos dice lo siguiente al respecto de Eva y María: 
«De acuerdo con este diseño, María la Virgen es hallada obediente, diciendo: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mi según tu palabra". Pero Eva fue desobediente; Porque ella no obedeció cuando aún era virgen. Y así como ella, teniendo en efecto un marido, Adán, pero siendo aún así, una virgen (porque en el Paraíso "ambos estaban desnudos, y no se avergonzaron", en cuanto que, habiendo sido creados poco tiempo antes, no tenía entendimiento de la procreación de los hijos: porque era necesario que primero llegaran a la edad adulta, y luego se multiplicaran a partir de entonces), habiendo sido desobediente, se convirtió en la causa de la muerte, tanto para ella como para el conjunto de la raza humana; así también María, estando prometida a un hombre, y siendo no obstante virgen, al rendir obediencia, se convirtió en la causa de la salvación, tanto para ella como para toda la raza humana.»
Y más adelante:  
«El nudo de la desobediencia de Eva lo desató la obediencia de María. Lo que ató la virgen Eva por su falta de fe, lo desató la Virgen María por su fe».  (San Ireneo; Contras las herejías, libro III, capítulo 22.)
Así entonces, María restaura con su obediencia la caída de aquella primera creación; mientras que la desobediencia de Eva alejó a los seres vivientes de Dios, el "sí" de María atrae a Dios a su seno, donde se encarna el Redentor del género humano. 

Como también dice Scott Hahn, el famoso ex-pastor protestante convertido al catolicismo en su estudio bíblico "Dios te salve, Reina y Madre":
«La primera Eva fue la madre de todos los vivientes (cfr. Gén. 3, 20). La Nueva Eva al enseñar a los discípulos y a los sirvientes a creer en Jesús, se vuelve la madre de la Iglesia, los hijos de Dios (Jn. 1, 12; 19, 26-27).» (Scott Hahn; Dios te salve, Reina y Madre: la Virgen María en la Biblia).
Así es que como Adán fue el primer padre y Eva la primera madre del género humano, y así como Abraham es llamado hasta hoy día el Padre (el Patriarca) del pueblo judío, del pueblo de Dios del Antiguo Pacto, por ser él el primer hebreo de la historia, así también, con toda justicia, y con pleno sustento en las Sagradas Escrituras, la Virgen María puede ser llamada la Madre del Pueblo de Dios del Nuevo Pacto, la Madre de todos los cristianos.

María, la Reina Madre en el Reinado de Jesucristo (explicación bíblica).

 

Por: John Alejandro Hincapie

¡Salve, muy favorecida! ¿Qué clase de saludo es éste?

El ángel Gabriel saluda a la Virgen Maria diciéndole: ¡Salve, muy favorecida! (Lucas 1.28) Mientras Maria queda turbada por este saludo, preguntándose ¿Que clase saludo es éste?.

El SALVE como saludo lo podemos encontrar nuevamente en el nuevo testamento, refiriéndose al Rey de los Judíos. ¡Salve, Rey de los judíos! (Mateo 27,29).
 

Los soldados romanos visten a Jesús con un manto escarlata, una corona de espinas y una caña. Lo visten como un Rey. Mientras se burlaban de él, se arrodillaron diciendo el saludo de la realeza ¡SALVE!.

Ahora vemos porque la Virgen Maria queda turbada por el saludo, pues es muy favorecida ya que el ángel la saluda, con el saludo que se le daba a la realeza.

En la dinastía de los reyes de Israel, la Reina era la madre del Rey. La virgen Maria concebiría al Rey que reinaría sobre la casa de Jacob para siempre. La Virgen se convertiría en la Reina Madre del rey de Juda, heredero del trono de David.

En 1 y 2 de Reyes vamos a encontrar que cuando se nombra el tiempo del reinado de los reyes, la madre es nombrada junto con el Rey.

Ejemplo: Manasés tenía doce años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y cinco años en Jerusalén. El nombre de su madre era Hepsiba. (2 Reyes 21.1)

El termino ¡Reina Madre! lo podemos encontrar en los siguientes pasajes: 1 Reyes 15.13, 2 Reyes 10.13, 2 Crónicas 15.16, Jeremías 13.18; 29.2

...después de salir de Jerusalén el REY JECONÍAS Y LA REINA MADRE, los oficiales de la corte, los príncipes de Judá y de Jerusalén... (Jeremías 29.2).

La Reina Madre del reinado de Jesucristo es la Virgen Maria y sí como Salomón sentó a su madre a su diestra en un trono, Cristo sienta a su madre en un trono.

Betsabé fue al rey Salomón para hablarle por Adonías. El rey se levantó a recibirla, se inclinó delante de ella, y se sentó en su trono; HIZO COLOCAR UN TRONO PARA LA MADRE DEL REY y ella se sentó a su diestra. Entonces ella dijo: Te hago una pequeña petición; no me la niegues. Y el rey le dijo: Pide, madre mía, porque no te la negaré.(1 Reyes 2:19-20).

¿Entonces quien es la Reina que esta a la diestra del Rey?

Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia y aborrecido la iniquidad; por tanto Dios, tu Dios, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros. Todas tus vestiduras están perfumadas con mirra, áloe y casia; desde palacios de marfil te han alegrado con instrumentos de cuerda. Hijas de reyes hay entre tus damas nobles; a tu diestra, en oro de Ofir, está la reina. (Salmos 45, 6-9)

Es muy claro que a la diestra esta en oro Ofir la Madre Reina, la Madre del rey de Reyes, Maria la Madre de nuestro Señor.

Repitamos con alegría: ¡Salve, Rey de Reyes! ¡Salve Reina Madre!.


¿Por qué el mes de julio está dedicado a la Santísima Sangre de Cristo?

 

 

¿POR QUÉ JULIO ESTÁ DEDICADO A LA SANTÍSIMA SANGRE DE CRISTO?
Por Philip Kosloski

Un Papa estableció esta fiesta cuando se vio exiliado de Roma

Una devoción particular en la Iglesia Católica relacionada con la Pasión de Jesucristo consiste en honrar su Preciosa Sangre. Es un reconocimiento del sacrificio de Jesús y de cómo derramó su sangre para la salvación de la humanidad. Además, esta sangre se hace presente a través del don de la Eucaristía y es algo que podemos consumir en la misa, junto con el cuerpo de Cristo, bajo la apariencia de pan y vino.

Con el tiempo, la Iglesia desarrolló varias fiestas de la Preciosa Sangre, pero no fue hasta el siglo XIX cuando se estableció una fiesta universal.

Durante la Primera Guerra Italiana por la Independencia en 1849, el Papa Pío IX se exilió a Gaeta. Fue allí con Don Giovanni Merlini, tercer superior general de los Padres de la Preciosa Sangre.

Mientras la guerra seguía en su apogeo, Merlini le sugirió al Papa Pío IX que creara una fiesta universal a la Preciosa Sangre para rogar a la ayuda celestial de Dios para que terminara la guerra y llevar la paz a Roma. Pío IX posteriormente hizo una declaración el 30 de junio de 1849 de que tenía la intención de crear una fiesta en honor de la Preciosa Sangre. La guerra pronto terminó y regresó a Roma poco después.

El 10 de agosto lo hizo oficial, y proclamó que el primer domingo de julio se dedicará a la Preciosa Sangre de Jesucristo. Más tarde, el Papa Pío X asignó el 1 de julio como la fecha fija de esta celebración.

Después del Concilio Vaticano II, la fiesta se eliminó del calendario, pero se estableció una Misa votiva en honor de la Preciosa Sangre que se puede celebrar en el mes de julio (como en la mayoría de los otros meses del año).

Por estas razones, todo el mes de julio se dedica tradicionalmente a la Preciosa Sangre, y se alienta a los católicos a meditar en el sacrificio profundo de Jesús y el derramamiento de su sangre por la humanidad.

A continuación se muestra la oración de apertura de la Misa votiva, así como una oración adicional que puede usarse como nuestra propia meditación u oración personal durante el mes de julio.

Oh Dios, que por la Preciosa Sangre de tu Unigénito has redimido al mundo entero,
conserva en nosotros la obra de tu misericordia,
para que, honrando siempre el misterio de nuestra salvación,
Podamos merecer la obtención de sus frutos.
Por nuestro señor Jesucristo, tu Hijo.
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Admitido a tu mesa sagrada, oh Señor, hemos sacado con alegría el agua de las fuentes del Salvador: Oh, sangre, te suplicamos, te conviertas en una fuente de agua que brota de la vida eterna.

Fuente, Aleteia

Visítanos en Facebook y conoce todas las noticias del mundo Católico de actualidad.


Los confirmados son soldados de Cristo.

 

 

Por: Padre Michael Van Sloun

Cuando recibí el sacramento de la confirmación hace mucho tiempo, los dominicos de Sinsinawa me enseñaron que sería un soldado de Cristo. Es una imagen antigua que data de la Iglesia primitiva. Fue mencionado por San Cirilo de Jerusalén en 350 d.C. y el Concilio de Trento en el siglo XVI, pero no se menciona mucho en estos días, posiblemente debido a sus connotaciones militaristas. Los principios que subyacen a estas imágenes son esclarecedores y formativos.

Los soldados no luchan solos, sino en concierto con otros soldados como parte de una fuerza de combate de élite. Los confirmados se dan cuenta de que hay fuerza en los números, se convierten en miembros del Ejército de la Luz, funcionan como una unidad, trabajan juntos para llevar a cabo su misión y protegerse mutuamente.

Los soldados tienen un comandante en jefe y oficiales superiores, y obedecen sus órdenes. Los confirmados tienen un comandante supremo, Dios todopoderoso, y obedecen completa y diligentemente la voluntad de Dios. Tienen superiores religiosos, el colegio de obispos, y obedecen su magisterio, así como los obispos locales, y cumplen con sus mandatos e instrucciones.

Cuando los soldados se unen al ejército, entran en "el servicio". El modelo confirmado de sus vidas en Jesús, quien vino a servir. Pasan sus vidas sirviendo a Dios sirviendo a sus vecinos, particularmente a los miembros de su familia, pero también en sus parroquias y escuelas, la comunidad en general y para el mejoramiento de la sociedad. Los confirmados gravitan hacia las profesiones de servicio.

Los soldados comienzan con un entrenamiento básico, un intenso período preliminar de simulacros y ejercicios para ganar fortaleza mental y fuerza física para prepararse para los desafíos que se avecinan. Los confirmados adquieren una sólida mentalidad espiritual con la oración personal, la Misa y los sacramentos, retiros y lecturas espirituales, y se disciplinan a través de la práctica de las virtudes.

Los soldados se arman con el mejor armamento posible. Los confirmados se arman de la Palabra de Dios, la gracia divina, la oración, los dones y frutos del Espíritu Santo y la inspiración de la vida de los santos. Están protegidos por sus ángeles guardianes y sus santos patrones.

Los soldados están en alerta máxima, en un estado constante de preparación y listos para entrar en acción en cualquier momento. Los confirmados son sobrios y vigilantes, alertas y en guardia, continuamente en el estado de gracia, y actúan rápidamente para defender la verdad y hacer lo correcto.

Los soldados luchan con coraje y valentía, están dispuestos a sufrir, consideran impensable la rendición y están dispuestos a dar la vida por su país. El modelo confirmado en sí mismo en Jesús que sufrió y murió por nosotros, y está dispuesto a sufrir por los demás. Los confirmados abrazan las penurias, se sacrifican y se mantienen fieles hasta el final, incluso hasta la muerte.

Los soldados van al campo de batalla para llevar a cabo una misión u objetivo específico. Los confirmados van al mundo para dar a conocer y amar el nombre de Jesús, dar testimonio heroico, difundir y defender la fe.

Los soldados luchan con determinación contra su oponente. La lucha confirmada con valor contra el enemigo, el diablo, la tentación y las fuerzas del mal en el mundo. También participan plenamente en la batalla encarnizada para conquistar las inclinaciones pecaminosas en sus propias mentes y corazones.

Los soldados son fuerzas de paz: restauran y mantienen la paz. Los confirmados detienen las hostilidades, traen la calma, establecen la comunicación, efectúan la reconciliación, reparan los daños, generan respeto mutuo, defienden el bien común y fomentan la armonía y la cooperación.

El padre Van Sloun es párroco de San Bartolomé en Wayzata.

El Cristo de Corcovado, a oscuras en solidaridad con Vinicius Jr., el jugador del Madrid víctima del racismo.


- El jugador del Real Madrid agradece “una acción de solidaridad que me conmueve”

- El delantero brasileño fue expulsado en Mestalla tras denunciar insultos racistas en la grada

__________________

Después de varios meses de constantes polémicas cada vez que Vinicius, delantero del Real Madrid, visitaba la gran mayoría de los campos rivales, la ‘tormenta’ definitiva se desató este pasado domingo en el partido con Valencia, en Mestalla, en el que el brasileño acabó expulsado después de denunciar que una parte de la grada le dedicaba insultos racistas.

En las horas siguientes, las reacciones, empezando por el propio jugador y los clubes implicados, hasta llegar a La Liga, la Federación Española de Fútbol o la FIFA, han trascendido del ámbito del deporte y ha habido una reacción global. Especialmente en Brasil, donde el presidente, Lula da Silva, ha llamado a hacer frente al “fascismo” en nuestro país, o el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes, ha llegado a insultar gravemente al presidente de La Liga, Jabier Tebas.

Sentimiento de pesar

En medio de tanta polémica, una impactante imagen ha recogido el sentimiento de pesar en el pueblo de brasileño. Así, en la pasada noche, el mítico Cristo Redentor de Corcovado, que se eleva sobre Río de Janeiro y es iluminado cada noche, permaneció durante una hora en total oscuridad.

La iniciativa, promovida conjuntamente por el Santuario Arquidiocesano Cristo Redentor, la Confederación Brasileña de Fútbol y el Observatorio de Discriminación Racial en el Fútbol, ha tratado de concienciar sobre las lacras del racismo y la violencia en el deporte y en el conjunto de la sociedad.

Comunicado de la diócesis

En un comunicado, la Arquidiócesis de Río de Janeiro repudió “los ataques racistas” contra el jugador y explicó que su acción era “un símbolo de lucha colectiva contra el racismo y en solidaridad con el futbolista y con todos los que sufren prejuicios en el mundo”.

El propio Vinicus, en su cuenta de Twitter, ha agradecido así el gesto: “Negro e imponente. Cristo Redentor fue así. Una acción de solidaridad que me conmueve. Pero quiero, sobre todo, inspirar y traer más luz a nuestra lucha. Agradezco mucho toda la cadena de cariño y apoyo que he recibido en los últimos meses. Tanto en Brasil como en el mundo. Sé exactamente quién es quién. Cuenta conmigo porque los buenos son la mayoría y no me rendiré. Tengo un propósito en la vida y, si tengo que sufrir más y más para que las generaciones futuras no pasen por situaciones similares, estoy listo y preparado”.



Autor: Miguel Ángel Malavia.

Fuente:  https://www.vidanuevadigital.com/

También puedes ver: La fe de Vinícius Jr., el joven católico del Real Madrid

Increíble testimonio: De las garras de la droga a los brazos amoroso de Cristo, gracias a un Sacerdote.


Esta es la historia de Alejandro, cuya vida había sido sumida en las sombras más oscuras de la adicción a las drogas. Arrastrado por las garras de la desesperación y el sufrimiento, Alejandro se encontraba en un callejón sin salida, con su alma y su cuerpo consumidos por la dependencia.

Un día, mientras deambulaba por las calles en busca de su próxima dosis, Alejandro se topó con una pequeña iglesia en un rincón olvidado de la ciudad. Sintió una extraña atracción hacia el lugar y decidió entrar, aunque sin esperar nada en particular.

Dentro de la iglesia, se encontró con el padre Juan, un sacerdote amable y compasivo que dedica su vida a ayudar a los más necesitados. El padre Juan, quien había escuchado y visto las historias más trágicas, supo de inmediato que Alejandro necesitaba desesperadamente una guía espiritual.

El padre Juan acogió a Alejandro con los brazos abiertos y le ofreció una silla junto a él en el confesionario. Escuchó atentamente mientras Alejandro compartía su dolor, su lucha contra las drogas y cómo su vida se había convertido en una espiral descendente. El padre Juan vio en Alejandro la chispa de esperanza que aún permanecía dentro de su corazón y supo que, con la gracia de Dios, había una oportunidad de redención para él.

A lo largo de las semanas y los meses que siguieron, el padre Juan se convirtió en un faro de luz y amor para Alejandro. Lo guió hacia la oración, la meditación y el estudio de la Palabra de Dios. Juntos, dedicaron horas interminables a conversar sobre la fe, la esperanza y el amor de Cristo.

El padre Juan también involucró a la comunidad parroquial en la transformación de Alejandro. Los miembros de la iglesia se unieron para ofrecer su apoyo, oraciones y amistad incondicional. Con su ayuda, Alejandro comenzó a asistir a reuniones de grupos de apoyo y programas de rehabilitación, donde encontró fuerza en la compañía de otras personas que también luchaban contra las adicciones.

A medida que Alejandro se sumergía cada vez más en su fe, comenzó a experimentar una paz y una alegría que nunca había conocido antes. Las cadenas de la adicción fueron desenredadas lentamente de su vida y fue sanado tanto física como espiritualmente.

Finalmente, el día llegó cuando Alejandro decidió dar un paso audaz y profundo: se arrodilló en el altar de la iglesia y entregó su vida a Cristo. Llorando lágrimas de gratitud y redención, Alejandro sintió cómo la carga de su pasado se levantaba de sus hombros, y supo que había encontrado un nuevo propósito en su vida.

Después de su conversión, Alejandro sintió un profundo llamado a profundizar aún más en su fe católica y a recibir los sacramentos de iniciación. El padre Juan, como su guía espiritual, lo acompañó en este camino de preparación.

La primera etapa fue la recepción del sacramento del Bautismo. Alejandro fue invitado a participar en clases de catecismo, donde aprendió sobre los fundamentos de la fe católica, los sacramentos y la vida de Jesús. El padre Juan fue su maestro y lo guió a través de las enseñanzas y los ritos bautismales. Finalmente, llegó el día en que Alejandro recibió el agua bautismal, siendo purificado de sus pecados y recibiendo el don del Espíritu Santo.

Después del Bautismo, Alejandro se preparó para recibir el sacramento de la Confirmación. Participó en un programa de formación en la parroquia, donde profundizó en su comprensión del Espíritu Santo y su papel en la vida de un cristiano. Alejandro también eligió un padrino, un miembro de la comunidad parroquial que lo acompañó en su camino de fe y lo inspiró con su ejemplo.

El día de su Confirmación fue una ocasión especial. Alejandro se presentó ante el obispo de la diócesis, quien impuso sus manos sobre él y le dio el don del Espíritu Santo. Fue un momento de fortaleza y renovación espiritual en la vida de Alejandro, cuando recibió la gracia para llevar adelante su misión de compartir el amor de Cristo con los demás.

Por último, Alejandro se preparó para recibir el sacramento de la Eucaristía, la comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Participó en clases de catequesis sobre la Santa Misa y la importancia de la Eucaristía en la vida de un creyente. El padre Juan lo instruyó sobre la reverencia y el amor que se deben tener al recibir a Jesús en la Sagrada Comunión.

Finalmente, llegó el día en que Alejandro se acercó al altar, junto con otros fieles, para recibir la Eucaristía por primera vez. Con profunda humildad y gratitud, Alejandro recibió el Cuerpo y la Sangre de Cristo, experimentando una profunda unión con su Señor y Salvador.

Desde ese momento en adelante, Alejandro continuó participando activamente en la vida de la Iglesia. Se convirtió en un lector durante las misas y también se unió a diferentes ministerios de servicio en su parroquia, ayudando a los necesitados y compartiendo el mensaje de esperanza que encontró en Cristo.

La historia de Alejandro se convirtió en un testimonio viviente del poder transformador de la fe y el amor de Cristo. Su conversión y su encuentro con los sacramentos de iniciación no solo transformaron su vida, sino que también inspiraron a muchos otros a buscar la redención y la paz en sus propias vidas. Alejandro se convirtió en un faro de luz y esperanza, recordando a todos que siempre hay una segunda oportunidad cuando nos abrimos al amor y la gracia de Dios.

Autor: Padre Ignacio Andrade.

¡Jesús está vivo en la Eucaristía!: Perros policía detectaron vida dentro de un sagrario. Una impactante historia de Cristo en la Eucaristía


¿Perros policía detectaron vida dentro de un sagrario? Los católicos creemos que Cristo está realmente presente en la Eucaristía y no necesitamos pruebas de ello. Y sin embargo, Dios nos regala testimonios como los milagros eucarísticos o acontecimientos asombrosos como el de esta historia.

Hace varios años circula por internet una bellísima historia escrita por un sacerdote identificado como el padre Arthur Byrne.

El párroco en cuestión narra lo siguiente:

“En la noche del último día de su visita a los Estados Unidos en octubre de 1995, estaba previsto que Juan Pablo II saludara a los seminaristas en el Seminario de Saint Mary en Baltimore. Había sido un día muy completo que comenzó con una misa en el Oriole Park de Camden Yards, un desfile por las calles del centro, una visita a la Basílica de la Asunción, la primera catedral del país, un almuerzo en un comedor de beneficencia local dirigido por católicos. Organizaciones benéficas; un servicio de oración en la Catedral de María Nuestra Reina en el norte de Baltimore; y finalmente una breve parada en el Seminario de Saint Mary.

El horario era apretado, por lo que el plan era simplemente saludar a los seminaristas mientras estaban afuera en los escalones. Pero el Papa se abrió paso entre sus filas y entró en el edificio. Su plan era primero hacer una visita al Santísimo Sacramento.

Cuando se dieron a conocer sus deseos, la seguridad entró en acción. Barrieron el edificio prestando mucha atención a la capilla donde rezaría el Papa. Para ello se utilizaron perros altamente entrenados para detectar a cualquier persona que pudiera estar presente.

Los perros están entrenados para localizar sobrevivientes en edificios derrumbados después de terremotos y otros desastres. Estos perros muy inteligentes y ansiosos pasaron rápidamente por los pasillos, oficinas y aulas y luego fueron enviados a la capilla. Subieron y bajaron por el pasillo, pasaron los bancos y finalmente entraron en la capilla lateral donde está reservado el Santísimo Sacramento.

Al llegar al tabernáculo, los perros olisquearon, gimieron, señalaron y se negaron a salir, con la atención fija en el tabernáculo, hasta que los llamaron sus cuidadores. Estaban convencidos de que habían descubierto a alguien allí.

Nosotros, los católicos, sabemos que tenían razón: ¡Encontraron una Persona real y viva en el tabernáculo!".

¡Qué hermosa historia! ¿Tú qué crees?

--

Fuente: https://es.churchpop.com/

El cardenal McElroy se defiende: “Privar la comunión a gays y divorciados es bloquear su camino a Cristo”


Tras ser acusado de hereje, el arzobispo de San Diego argumenta en un artículo que no se excluya a estos colectivos “categóricamente” de la eucaristía

_____________________

Después de ser acusado de “hereje” por alguno de sus hermanos obispos que han pedido para él la “ex comunión”, el cardenal arzobispo de San Diego, Robert W. McElroy, ha dado un paso al frente para defender una vez más el acceso de los divorciados y homosexuales a la comunión en la eucaristía.

En un extenso artículo publicado ayer en la revista América de los jesuitas norteamericanos, el purpurado, vuelve a reafirmarse en el texto que ya escribió el pasado mes de enero. McElroy lamenta que “la exclusión de la eucaristía” se haya tomado “esencialmente como una cuestión doctrinal más que pastoral”.

El papel de la conciencia

A la par defiende, siguiendo la imagen del hospital de campaña tan recurrente en Francisco, que “ todos estamos heridos por el pecado y todos necesitamos por igual la gracia y la sanación de Dios”. En paralelo, ahonda en otro de los pilares del pensamiento del Papa: “el papel de la conciencia”.

“si bien la enseñanza católica tiene un papel esencial en la toma de decisiones morales, es la conciencia la que tiene el lugar privilegiado”, subraya el arzobispo de San Diego, que se remite de nuevo a Bergoglio para suscribir que “el papel de la iglesia es formar conciencias, no reemplazarlas”.

Discernir la elección moral

“Las exclusiones categóricas de los divorciados vueltos a casar y las personas LGBT de la eucaristía no dan el debido respeto a las conversaciones internas de conciencia que las personas tienen con su Dios al discernir la elección moral en circunstancias complejas”, sentencia el cardenal.

Es más, partiendo de que comulgar “no es un premio para los perfectos, sino una poderosa medicina y alimento para los débiles”, considera que “privar a los discípulos de esa gracia bloquea uno de los principales caminos que Cristo les ha dado para reformar sus vidas y aceptar el Evangelio cada vez más plenamente”.

¿Razonamiento único?

A partir de ahí, el pastor llama a replantearse “el razonamiento único del principio de que todos los pecados sexuales son pecados objetivamente mortales”. “Relegamos los pecados de la sexualidad a un ámbito en el que ningún otro tipo amplio de pecado está tan absolutamente categorizado”, argumenta.

Incluso, expone que “todos los pecados que violan el sexto y noveno mandamiento son pecados mortales categóricamente objetivos”. “No existe una clasificación tan completa del pecado mortal para ninguno de los otros mandamientos”, añade a renglón seguido.

Así, el cardenal no duda en poner sobre la mesa que, sin embargo, “no es automáticamente un pecado mortal objetivo abusar física o psicológicamente de su cónyuge, explotar a sus empleados, discriminar a una persona por su género, etnia o religión, o abandonar a tus hijos”.

Autor: José Beltrán

--

Fuente: https://www.vidanuevadigital.com/2023/03/03/el-cardenal-mcelroy-se-defiende-privar-la-comunion-a-gais-y-divorciados-es-bloquear-su-camino-a-cristo/

Papa Francisco: "Quien sigue a Cristo elige la paz, siempre; el que desencadena guerra y violencia, reniega del Evangelio"


Rezar, obrar y caminar. Los tres verbos necesarios para la paz. Los tres líderes cristianos que han viajado, juntos, como peregrinos a Sudán del Sur celebraron una vigilia ecuménica para implorar el fin de la violencia en Sudán del Sur. "Trabajemos sin descanso por una paz que integra las diversidades, que promueve la unidad en la pluralidad" rogó Francisco, asido de la mano de Justin Welby e Iaian Greenshields.

Los máximos responsables de la Iglesia católica, la Comunión Anglicana y la Iglesia Reformada de Escocia llegaron "juntos, como Pueblo santo de Dios", para "rezar por este pueblo herido". "Como cristianos, rezar es lo primero y más importante que estamos llamados a realizar para poder obrar bien y tener la fuerza para caminar. Rezar, obrar y caminar", reflexionó Bergoglio durante su intervención.

En primer lugar, rezar. "El gran esfuerzo de las comunidades cristianas en la promoción humana, en la solidaridad y en la paz sería vano sin la oración", porque "no podemos promover la paz sin antes haber invocado a Jesús". Y porque, fundamentalmente, "somos cristianos porque somos amados gratuitamente por Cristo".

Recordando su primer discurso de esta mañana, en el que habló de la figura de Moisés, Francisco recordó la escena del paso del Mar Rojo, y la certeza del patriarca, firme en la fe, de que el Señor salvafría a su pueblo. 

"Es así también para nosotros: rezar nos da la fuerza para salir adelante; superar los temores; entrever, aun en la oscuridad, la salvación que Dios prepara", incidió el Papa. "Es más, la oración atrae la salvación de Dios sobre el pueblo".

Una oración tenaz, constante

Una obligación "sobre todo para nosotros, pastores del Pueblo santo de Dios. Para que el Señor de la paz intervenga ahí donde los hombres no alcanzan a construirla, es necesaria la oración; una tenaz, constante oración de intercesión". Y, si es posible, hacerlo "unidos los unos con los otros, como una única familia".

"En nuestras parroquias, iglesias, asambleas de culto y de alabanza, seamos asiduos y unánimes en la oración, para que Sudán del Sur, de la misma manera que el pueblo de Dios en la Escritura, “llegue a la tierra prometida”; que disponga, con tranquilidad y justicia, de la tierra fértil y rica que posee, y sea colmado de esa paz prometida, aunque, lamentablemente, no obtenida aún", rogó.

En segundo lugar, "justamente en favor de la causa por la paz, estamos llamados a trabajar". Porque "Jesús quiere que “trabajemos por la paz”; por eso quiere que su Iglesia no sea sólo signo e instrumento de la íntima unión con Dios, sino también de la unidad de todo el género humano".

"Esta es la paz de Dios, no sólo una tregua a los conflictos, sino una comunión fraterna, que es el resultado de conjugar, no de disolver; de perdonar, no de estar por encima; de reconciliarse, no de imponerse", imploró Bergoglio.

"Nosotros, queridos hermanos y hermanas, trabajemos sin cansarnos por esta paz, que el Espíritu de Jesús y del Padre nos invita a construir; una paz que integra las diversidades, que promueve la unidad en la pluralidad", añadió. Una paz "que armoniza las diferencias, mientras que el espíritu enemigo de Dios y del hombre se vale de la diversidad para dividir".

Un cristiano tiene que elegir de qué parte está

Porque "quien se dice cristiano tiene que elegir de qué parte estar. Quien sigue a Cristo elige la paz, siempre; el que desencadena guerra y violencia traiciona al Señor y reniega de su Evangelio". El estilo que Jesús nos enseña es claro, añadió el Papa: "amar a todos, pues todos son amados como hijos del Padre común que está en los cielos".

Y porque "el amor del cristiano no es sólo para los que están cerca, sino para todos, porque cada uno en Jesús es nuestro prójimo, hermano y hermana, incluso el enemigo". Más aún los miembros de un mismo pueblo. Hoy, Sudán del Sur.

"Esforcémonos, hermanos y hermanas, por esta unidad fraterna entre nosotros los cristianos, y ayudémonos a transmitir el mensaje de la paz a la sociedad; a difundir el estilo de no violencia de Jesús, para que en quien se profesa creyente no haya más espacio para una cultura basada en el espíritu de venganza; para que el Evangelio no sea sólo un bonito discurso religioso, sino una profecía que se hace realidad en la historia", insistió. "Pongámonos manos a la obra; trabajemos por la paz tejiendo y remendando, nunca cortando ni rasgando. Sigamos a Jesús y, tras de Él, demos pasos comunes por el camino de la paz".

Finalmente, "después de rezar y obrar, caminar", promoviendo "itinerarios de reconciliación". "Somos cristianos, somos de Cristo. Es hermoso que, en medio de tantos conflictos, la pertenencia cristiana no haya jamás disgregado a la población, sino que ha sido, y sigue siendo, factor de unidad", recalcó, recordando que "la herencia ecuménica de Sudán del Sur es un tesoro precioso; una alabanza al nombre de Jesús; un acto de amor a la Iglesia, su esposa; un ejemplo universal hacia el camino de unidad de los cristianos. Es una herencia que ha de ser custodiada con el mismo espíritu".

"Que las divisiones eclesiales de los siglos pasados no influyan en quienes son evangelizados, sino que la semilla del Evangelio contribuya a difundir una unidad más grande. Que el tribalismo y la división en facciones, que alimentan la violencia en el país, no afecten las relaciones interconfesionales. Al contrario, que el testimonio de unidad de los creyentes repercuta en el pueblo", culminó Francisco, reclamando otras dos palabras claves para la paz: "memoria y compromiso".

Permaneceremos siempre cerca de ustedes

"No tengan miedo de no estar a la altura; en cambio, siéntanse impulsados por aquellos que les han preparado el camino. Como en una carrera de relevos, tomen el testigo, para que de ese modo se acelere la llegada a la meta de la comunión plena y visible", planteó. Finalmente, el compromiso: "se camina hacia la unidad cuando el amor es concreto; cuando, unidos, se socorre a quien está marginado, a quien está herido y descartado. Ustedes ya lo realizan en muchos ámbitos".

"Sigan así, nunca compitiendo, sino siendo como una familia; hermanos y hermanas que, por medio de la compasión por quienes sufren, los predilectos de Jesús, dan gloria a Dios y testimonian la comunión que Él desea", concluyó Francisco, con un compromiso personal y eclesial: "Queridos hijos, mis hermanos y yo vinimos como peregrinos en medio de ustedes, Pueblo santo de Dios en camino. Aun estando distantes físicamente, permaneceremos siempre cerca de ustedes. Comencemos cada día rezando los unos por los otros, y con los otros; trabajando juntos, como testigos y mediadores de la paz de Jesús; caminando por el mismo sendero, dando pasos concretos de caridad y de unidad. En todo, amémonos profundamente y de manera sincera". Que así sea.

¿Qué es más apropiado, llevar una cruz o un crucifijo? Lo que un católico debe saber



Muchas veces los católicos usamos una cruz o un crucifijo indistintamente como expresión externa de nuestra fe. Pero, ¿sabías cuáles son las diferencias entre ellos? ¡Aquí te lo contamos!

Lo que en un comienzo parece una distinción de poca importancia puede convertirse en un reflejo de lo más profundo de nuestras creencias católicas.

El crucifijo

La palabra crucifijo deriva del latín “cruci ficus” que significa “fijo en la cruz”. Esto quiere decir que este elemento devocional no es una sencilla cruz sino una en la que está clavado Jesús como lo estuvo en el Calvario.

En este sentido, el crucifijo recuerda inmediatamente el sacrificio de amor infinito que Jesús hizo por nosotros, al punto de entregarse a la Pasión para salvarnos.

Por lo tanto, llevar un crucifijo sirve como un recordatorio convincente de amar como Él ama y de tomar nuestra propia cruz para seguirlo.

La cruz

La cruz es sin duda el símbolo universal del cristianismo. Sin embargo, en ella está ausente la representación del cuerpo de Jesucristo, con los cual podría parecer un un símbolo cristiano simplificado, que no comunica la historia completa. Jesús murió por nuestros pecados, acto al que volvemos cada vez que presenciamos el Santo Sacrificio de la Misa.

De hecho, muchas confesiones protestantes sostienen que el crucifijo no debe emplearse como un símbolo de la fe cristiana, porque Cristo resucitó y ya no está en la cruz.

A pesar de ello, los católicos sostenemos que la Resurrección -en la cual ciertamente creemos-  corona el sacrificio de Jesús en la Cruz, y este sacrificio nunca debe ser disociado de la gloria de la Resurrección.

En cualquier caso, todo católico puede optar lícitamente por llevar una cruz o un crucifijo, pero es importante conocer la forma diferente en que expresan nuestra fe.

Benedicto XVI está “grave”, pero “estable y absolutamente lúcido”, según el Vaticano


Joseph Ratzinger, el papa Benedicto XVI, está “grave, pero estable”. Así lo definieron por la mañana fuentes del apartamento donde reside en el convento de Mater Ecclesiae, en los jardines vaticanos. Poco más tarde, la oficina de comunicación de la Santa Sede amplió la información. “El papa emérito ha logrado descansar bien durante la noche, está absolutamente lúcido y despierto, y hoy, aún siendo graves sus condiciones, está estable. El papa Francisco renueva su petición para rezar por él y acompañarlo en estas horas difíciles”, señala la nota emitida por el Vaticano.

Durante el día de ayer hubo una fuerte alarma en torno a la Santa Sede, pues según el propio papa Francisco, quien pidió una oración a todos los cristianos del mundo por su antecesor, el ahora papa emérito se encontraría muy delicado de salud y se pensaba que incluso no lograría pasar la noche.

Benedicto XVI ya ha hablado de su pronta partida de este mundo, algo que como buen cristiano tiene perfectamente claro y asumido. Hace un tiempo dijo que se preparaba para ese momento en que tendría que comparecer ante el Señor.

En los últimos años el papa emérito ha ayudado a sostener a la Iglesia de Cristo a través de la oración y ofreciendo sus dolores y uniéndolos a los de Cristo Salvador por la santificación de toda la Iglesia peregrina.



AMLO se opone a que la Corte prohíba los nacimientos en edificios públicos; "es contrario a la libertad religiosa", afirma.



Consultado sobre el debate en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) del proyecto que contempla prohibir la colocación de nacimientos decembrinos en espacios públicos, el presidente Andrés Manuel López Obrador se pronunció en contra de que se prohíban los nacimientos y llamó a respetar la libertad religiosa.

“Yo no estoy a favor de eso [que se prohíban los nacimientos], creo que eso no tiene fundamento legal ni tiene que ver con nuestras tradiciones, con nuestras costumbres. Además, creo que es contrario a la libertad religiosa”, sostuvo este lunes en su conferencia matutina.

Tras ponderar que Benito Juárez era anticlerical pero no antirreligioso, confió que no se aprobará el proyecto porque representaría prohibir “la celebración del hombre que más ha luchado por los pobres, porque Cristo fue un luchador social”.

En su defensa a la libertad religiosa, agregó que “mi opinión es que eso no se debe permitir, ninguna tradición, costumbre, además, ¿en qué daña?, es un asunto de dogmatismo. No creo que se apruebe eso (…) hay que ver cómo está el proyecto, pero sí, creo que no deberían de meterse con eso”, insistió el tabasqueño.

La discusión en la SCJN se originó tras la revisión de un amparo promovido por ciudadanos asesorados por una asociación civil, en un caso que inició hace dos años, cuando se presentó el recurso en contra de que las autoridades de Chocholá, Yucatán, usaran recursos públicos para la instalación de un nacimiento en el Palacio Municipal.

Asquerosa blasfemia: Estudiante de Universidad de Cambridge asegura que Jesucristo era trans y que la sangre de sus heridas venía de «su genital femenino»



En pleno sermón dentro de la Universidad de Cambridge las personas abandonaron el recinto “en lágrimas” después de que un estudiante dijera que Jesucristo era transgénero y que la sangre de sus heridas provenía de sus genitales femeninos.

Tal comparación fue hecha por Joshua Heath, quien es investigador junior de Trinity College, el pasado domingo en un servicio vespertino a la vez que se mostraba tres pinturas de la crucifixión de Jesús, incluyendo las obras hechas por Jean Malouel y Henri Maccheroni.

El grado académico de Heath fue estudiado y concedido por el ex arzobispo de Canterbury, Rowan Williams; una de las frases que más indignó al público fue una en la que el investigador asegura que la herida del costado de Cristo y la sangre que fluye hacia su ingle (de acuerdo con la obra de Malouel) pareciera que el hijo de Dios tuviera una vagina.

Para asegurar este punto, el estudiante dijo que el Libro de Oración de Bonne de Luxemburgo del siglo XIV probaba que la herida estaba aislada y que “tenía una apariencia decididamente vaginal”.

El diario británico The Telegraph dijo que uno de los asistentes al sermón vio como muchas personas tenían “ojos llorosos” y se sentían “excluidos de la iglesia” al tener este tipo de afirmaciones.

Lo más insólito del caso es que el decano de Trinity College, Michael Banner, dijo que las afirmaciones de Heath eran “legítimas”.

“Me fui del servicio llorando. Te ofreciste a hablar conmigo después, pero estaba demasiado angustiado. Desprecio la idea de que cortando un agujero en un hombre, a través del cual puede ser penetrado, puede convertirse en una mujer”, decía una queja de un asistente anónimo enviada al decano Banner.

“Desprecio especialmente tales imágenes cuando se aplican a nuestro Señor, desde el púlpito, en las Vísperas. Desprecio la noción de que deberíamos ser invitados a contemplar el martirio de un ‘trans Cristo’, una nueva herejía para nuestra época”, agregó.

Al parecer, esta no es la primera vez que en Reino Unido se intenta deformar la figura de Cristo para apoyar forzadamente a la comunidad LGBT, pues durante el mes de Julio –mal llamado “mes del orgullo”-  el Education Institute of Scotland aprobó que la figura de Cristo fuera presentada como hombre trans.

“El Evangelio según Jesús Reina de los Cielos: La obra imagina a un Jesús transgénero que regresa al mundo hoy”, fue el título de la obra en la que Jo Clifford, el director de la obra y quien se identifica como mujer, dijo que Jesús es una mujer que “tiene una comunión, comparte pan y vino con la audiencia, lo que es realmente un gesto de solidaridad frente a la muerte, y da una bendición”.

Otras manifestaciones de este tipo se han visto en anuncios costosos en otros países europeos, en los cuales representan a Jesús con senos, lo cual es una absoluta falta de respeto a la imagen del hijo de Dios.

Pero, de eso está lleno el mundo de hoy, de personas que niegan a Jesús y la salvación que ofrece por seguir sus propios deseos desobedeciendo a Dios.

Publicaciones más leídas del mes

Donaciones:

BÚSCANOS EN FACEBOOK